Mexico
México es un país tan rico en contrastes, les ofrece vivir unos días de inolvidables y emocionantes aventuras. La historia de México es también una de las más originales y apasionantes del planeta. Arranca de la cultura Maya y Azteca, se funde con la española y, tras su independencia, tiene interesantes páginas donde se entremezclan románticas revoluciones. A pesar del considerable legado colonial y de la modernización desenfrenada, sobreviven una cincuentena de pueblos indígenas que conservan sus propias lenguas y vestigios de su forma de vida tradicional.
Historia de Mexico
Civilizaciones avanzadas como la olmeca, tolteca, purépecha, azteca, o mexica y la maya y ciudades-estado como Tlaxcala, el Reino de Colimán o Tenochtitlan se establecieron y desarrollaron en el altiplano del territorrio actual del país en diferentes épocas desde aproximadamente 1250 a.C. y hasta poco después de la llegada de los primeros exploradores españoles a América.
Época precolombina   "Civilizaciones mesoamericanas"
Olmecas
La cultura olmeca, también llamada cultura madre, se desarrolló entre los años 1200 a. C. y 500 a. C. En la región costera del Golfo de México que actualmente comprende los estados de Veracruz y Tabasco se ubicó el área central de los llamados Habitantes del país del hule. La economía de los olmecas tuvo como base la agricultura llamada de roza, que consiste en talar grandes extensiones de árboles y después quemarlos, para en esa tierra poder sembrar. Además practicaban la caza y la pesca, así como también muy reducidamente la recolección. Los sitios arqueológicos más sobresalientes de esta cultura son La Venta,en el estado de Tabasco, San Lorenzo y Tres Zapotes. La clase dirigente de los olmecas eran muy probablemente los sacerdotes, quienes poseían conocimientos astronómicos sobre los períodos de lluvia y los idóneos para la siembra. Algunos investigadores mexicanos han supuesto la existencia de un gobierno teocrático apoyado por la clase militar. Existen pruebas de que los olmecas utilizaban una escritura jeroglífica y que desarrollaron la Rueda Calendárica, que evidencia su progreso, pues contaba con 365 días.
 
Mayas
El territorio que ocupaban los mayas comprende los actuales estados de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, parte de Chiapas y Tabasco en México; y Belice, Guatemala y Honduras en Centroamérica. A partir del siglo III de nuestra era, la cultura maya empezó un florecimiento impresionante, que perduró hasta el siglo IX, que ha sido llamado período clásico. Tenían una sociedad de jerarquías, pero aún no queda claro si eran los guerreros o sacerdotes quienes gobernaban. La escritura jeroglífica maya ha despertado admiración de investigadores, así como también su progreso matemático y su desarrollo de un equivalente al álgebra. Inventaron el símbolo del cero y también alcanzaron desarrollo astronómico al construir observatorios. La ciudad de Tikal es la máxima expresión arquitectónica de los mayas. Desarrollaron el comercio que obtenían de lugares tan lejanos como el imperio inca y sirvieron de enlace posteriormente entre los aztecas y sus dominios de Centroamérica.
 
 
Teotihuacan
La civilización teotihuacana se desarrolló al noreste del Valle de México entre los años 200 y 650 de nuestra era. Estaban concentrados en una sola ciudad, alcanzando gran mérito de construcciones y también en la cultura. En el siglo VIII comenzó la decadencia de Teotihuacan, que cedió su lugar a numerosos estados hostiles entre sí que dominaron cada uno regiones clave para la economía mesoamericana. Por el siglo X d. C., estos estados habían perdido su fuerza, al mismo tiempo en que llegaron del desierto las primeras tribus chichimecas. En el noroeste, los pueblos oasisamericanos se diferenciaron definitivamente del conjunto de Aridoamérica, y crearon una civilización propia cuyos vestigios más importantes en territorio mexicano se localizan en Paquimé.
 
Fundacion de Mexico
La fundación de México ocurre en el año de 1325, cuando los Aztecas provenientes de Aztlán (Lugar de Garzas) emigran hacia el sur de América en busca de la tierra prometida por su dios Huitzilopochtli quien les ordenó fundar una ciudad en donde encontraran un águila posada sobre un nopal devorando una serpiente El 13 de Marzo de 1325 los Aztecas llegaron a lo que hoy se conoce como el Valle de México, (algunos historiadores dicen que vieron la señal y fundaron México Tenochtitlán). Entraron al Valle de Mexico llegaron al Bosque de Chapultepec, donde residieron hasta que en una nueva expedición al centro del valle encontraron, el 18 de Julio de 1325, en un islote rodeado de agua, una penca donde se encontraba un nopal y sobre el nopal un águila devorando una serpiente. Fue allí donde fundaron la Gran Tenochtitlán, ciudad y capital del Imperio Azteca México Tenochtitlan.
 
 
Periodo Colonial
 
Entre la caída de Tenochtitlán y el establecimiento del virreinato de Nueva España transcurrieron catorce años. En ese tiempo, el gobierno quedó primero a cargo de Hernán Cortés, que se autoproclamó Capitán General de Nueva España. Luego fueron nombradas las Reales Audiencias de México, dependientes de la Corona de España, con el propósito de realizar una mejor administración de la colonia.
 
El virreinato fue establecido en 1535, y su primer virrey fue Antonio de Mendoza. En su historia, la Nueva España fue regida por 62 virreyes de diferente importancia histórica, entre los que destacan Antonio María de Bucareli (1771-1779) y Fray Payo Enríquez de Rivera (1672-1680).
 
El descubrimiento de nuevos yacimientos de distintos minerales en el centro y norte del territorio (desde Sonora hasta el sur de la provincia de México) permitió que gradualmente la Nueva España ocupara el lugar de privilegio, especialmente en la extracción de plata. La minería permitió el desarrollo de otras actividades asociadas, especialmente los obrajes y la agricultura, que convirtieron a las regiones del Bajío o los valles de México y Puebla en prósperas regiones agrícolas y de actividad industrial incipiente.
El comercio de la colonia era realizado a través de dos puertos. Éstos fueron Veracruz en el golfo, y Acapulco en el Pacífico. A éste llegaba la Nao de China, una nave que transportaba productos de las islas Filipinas a Nueva España y de ahí a la metrópoli. El comercio coadyuvó al florecimiento de estos puertos, de la Ciudad de México y de las regiones intermedias entre ambos. Hay que señalar que hasta finales del siglo XVIII, con la introducción de las reformas borbónicas, el comercio entre las colonias españolas no estaba permitido.
 
La sociedad novohispana estaba fuertemente segmentada. Por un lado, existía toda una codificación acerca de las relaciones entre los grupos étnicos. Aunque nunca fue tan severa que no permitiera el intercambio cultural o el mestizaje biológico, sí había una definición de la posición que una persona ocupaba en la escala social de acuerdo con una supuesta mezcla de sangres. Mientras más sangre española, mejor posición, por ello los españoles peninsulares (o gachupines) ocupaban las posiciones de privilegio. Durante el período colonial se gestaron muchas de las tradiciones populares e instituciones tradicionales que dan carácter al pueblo mexicano de la actualidad.
 
 
La Independencia
 
Las primeras ideas del liberalismo
Las avanzadas tesis de pensadores como Montesquieu, Voltaire, Rousseau y Locke, entre otros, proponían una ideología básica para lograr cambios integrales en la época, entre otras: en lo económico, se imponía la idea de libertad sin intervención del Estado; en lo social, se proponía la abolición de estamentos, de privilegios, para lograr la igualdad de los ciudadanos ante la ley; en lo político, una disminución del poder monárquico absoluto y una división de poderes que aumentaran los derechos de todos los ciudadanos. Se hablaba de la soberanía del pueblo, de una asamblea que interpretara el sentir popular y que dictase las normas; se propuso el respeto a los derechos del hombre; se planteaba también que todas estas conquistas se consagraran en una Ley fundamental.
 
Criollos y aspiraciones de libertad
En 1808 afloró el proceso de renovación y cambio de mentalidad que venía gestándose de tiempo atrás. A partir de ese entonces la ebullición ideológica se manifestaría y el desarrollo de la guerra insurgente comenzaría a ser una realidad, para culminar, años después, en la independencia de la nación mexicana. Los temas de derecho social, soberanía del pueblo, sistema representativo, límites de la autoridad, deberes de los gobernantes, comenzaron a tener cabida entre las clases ilustradas, las que tuvieron oportunidad de acercarse a las teorías políticas más avanzadas que de España pasaban a América para impregnar a las mentes más progresistas.
 
La invasión napoleónica a España
En 1808, el ejército francés invadió España causando una grave convulsión política. El rey Carlos IV abdicaría entonces a favor de su hijo Fernando VII quien se mostraría incapaz de controlar la situación y renunciaría al cargo. Napoleón Bonaparte impone en el trono español a su hermano José I, a quien obviamente desconocen los españoles y las colonias. Surge entonces un problema de a quién obedecer ya que se considera que la Corona está acéfala. Se forman juntas en América y España en las cuales se busca una solución al desorden imperante. Para las colonias, la ausencia del Rey, les brinda el pretexto de buscar su independencia.
 
El grito de Dolores
Después de haber sido descubierta una conspiración contra el gobierno español en la cual participaban Ignacio Allende y la corregidora Josefa Ortíz de Domínguez, el 16 de septiembre de 1810, el cura Miguel Hidalgo y Costilla dio lo que se conoce como el Grito de Dolores. De esta manera se inició formalmente la lucha por la Independencia de México. Durante todo este año, miles de insurgentes siguieron al Cura Hidalgo en su lucha por la emancipación nacional, y el caudillo emitió diversos bandos mediante los cuales suprimió la esclavitud y restituyó tierras a los indígenas. En la lucha las huestes independentistas tomaron San Miguel el Grande (hoy de Allende), Celaya y Salamanca sin resistencia. En Guanajuato encontraron oposición pero con la toma de la Alhóndiga de Granaditas, gracias a la acción heroica de Juan José Martínez, conocido como "El Pípila", quien con una losa en la espalda llegó a la puerta del granero incendiándola, los insurgentes consiguieron ganar la plaza para así continuar a Valladolid. Hidalgo continuó su ruta hacia la Ciudad de México, y ya próximo a ella, en el Cerro de las Cruces derrotó al ejército realista. Una decisión inexplicable por parte de Hidalgo provocó que los insurgentes no tomaran la capital, sino que regresaran a Valladolid, desmoralizando y desalentando a una buena parte de sus seguidores, los cuales decidieron abandonar al caudillo.
 
La Independencia
El 27 de septiembre de 1821, Iturbide, al frente del ejército de las Tres Garantías, entró triunfante a la ciudad de México. Los antes novohispanos se tendieron la mano olvidando antiguos rencores. El ánimo de los nuevos mexicanos estaba impregnado de buenos augurios para la patria, que comenzaba ese día su vida y que pasaba a formar parte de las naciones libres e independientes. Pocos vislumbraron entonces la complejidad de la empresa iniciada: una cosa era independizarse de España y otra mucho más difícil significaba romper con el régimen colonial y todas sus implicaciones.
 
Leyes contra la Iglesia
Los ataques a la Iglesia significaban el rechazo a un clero poderoso y perseguían la creación de una conciencia laica. Buscaban, ante todo, desterrar el poderío de la institución más fuerte que identificaba al pasado colonial y había logrado acumular una gran riqueza que permanecía dormida. Sin embargo, no tuvieron éxito frente a una población de arraigada tradición religiosa, alejada de las cuestiones políticas, conforme con los lineamientos clericales, aterrada por la posibilidad de cambio, alejada por la propia geografía, cobijada en la costumbre y la tradición. No resultó por lo tanto extraña la oposición surgida frente a este intento reformista que llevaría al país a demandar, en un tiempo no muy lejano, una Constitución que defendiera y definiera con precisión los intereses de los grupos conservadores que para este momento habían alcanzado una gran fuerza.
 
 

Siglo XIX "Maximiliano Emperador de Mexico y la Republica de Juarez"

Independencia de Texas
Como consecuencia de la inminente implantación del gobierno centralista y la limitación de la libertad de los estados, Texas, a la sazón habitado, en su mayor parte, por colonizadores estadunidenses, encontró el pretexto ideal para declarar su independencia de la Repúbilca. Apoyado incluso por mexicanos destacados como Lorenzo de Zavala y Valentín Gómez Farías, Esteban Austin declaró la independencia definitiva de Texas el 2 de marzo de 1836. Antonio López de Santa Anna se puso al frente del ejército mexicano para someter a los insurrectos logrando sendas victorias en batallas como las de El Alamo y del Encinal entre otras. Sin embargo cuando descansaba con sus tropas a orillas del río San Jacinto, fue sorprendido por Samuel Houston quien lo hizo prisionero. Santa Anna fue llevado a la bahía de Galveston en donde se comprometió a no volver a tomar las armas en contra de Texas. Aunque el congreso mexicano desconoció el acuerdo firmado por Santa Anna, la independencia de Texas era inminente. En 1841, en México, la Junta de Representantes designó como presidente provisional a Antonio López de Santa Anna, quien muy pronto buscaría la manera de controlar en forma absoluta los destinos nacionales. Para ello se acogió al sexto punto de las Bases de Tacubaya que establecía que "las facultades del Ejecutivo provisional son todas las necesarias para la organización de todos los ramos de la administración pública". En colaboración con la Junta de Representantes, publicó el 10 de diciembre de 1841 la convocatoria para las elecciones de diputados.
 
Anexión de Texas a Estados Unidos
Cuando en 1836 Texas declaró su independencia de México, se consideró que esta medida sería temporal en tanto en este país no se estableciera en forma definitiva el sistema federal. Sin embargo, a la luz de la constante inestabilidad política en México y de la presión ejercida por el gobierno norteamericano, en 1845 Texas decide anexarse a los Estados Unidos como un estado más de la federación. De hecho este territorio estaba prácticamente habitado en su totalidad por colonos estadunidenses que poco o nada tenían en común con México y que pugnaban por la anexión; además, para los estados esclavistas del país vecino, era importante sumar el estado de Texas a la federación norteamericana pues así tendrían más peso dentro del congreso para sostener la esclavitud en aquel país. Como México no había ni siquiera reconocido la independencia de Texas, su anexión a los Estados Unidos sería vista como una agresión que desembocaría en una guerra entre ambas naciones. Guerra entre México y Estados Unidos La unión de Texas a los Estados Unidos y la ambición de éste por apoderarse de territorio mexicano provocaron la guerra entre estos dos países. Un problema en los límites entre ambas naciones desató una lucha en donde los mexicanos saldríamos muy mal librados. Aduciendo que la frontera de Texas no era el río Nueces sino el río Bravo, el ejército norteamericano invadió este territorio y después continuó su camino tomando Matamoros y Monterrey. Otro destacamento ocupó Nuevo México y California, mientras un tercero desembarcó en Veracruz, llegó a Puebla y puso sitio a la capital de la República. A pesar de que hubo batallas gloriosas para los mexicanos, como las de La Angostura, la de Churubusco, la de Molino del Rey y la de Chapultepec la ciudad de México fue tomada el 14 de septiembre de 1847, fecha en la cual el pabellón norteamericano ondeó en el Zócalo de la capital.
 
Plan de Ayutla
Diversos levantamientos en todo el país se generalizaban contra los conservadores y en defensa de los principios liberales. Fue en esta coyuntura de excesos y despilfarros que se llevó a cabo el pronunciamiento del Plan de Ayutla del 11 de marzo de 1854 y que fue reformado diez días después en Acapulco por Juan Alvarez. Por medio de este movimiento, más popular que militar, Alvarez e Ignacio Comonfort quedaron al frente de la revuelta, cuyos planteamientos estipulaban el desconocer a Santa Anna, y elegir un presidente interino que convocara a un Congreso extraordinario, que tendría como tarea prioritaria constituir a la nación en república representativa y popular.
 
Benito Juárez y Félix Zuloaga
Los conservadores presionaron a Comonfort para que derogara las reformas liberales, a lo cual él se negó. Luego, convencido de haber cometido un error, trató de buscar una reconciliación con el ala liberal; excarceló a Juárez y llevó a cabo enfrentamientos armados contra los conservadores, en los cuales saldría mal librado. Ante lo inútil de su resistencia decidió no continuar en la lucha y abandonó el país dejándolo inmerso en una guerra civil. Surgen entonces dos gobiernos paralelos. Uno encabezado por Benito Juárez que, en su calidad de presidente de la Suprema Corte, debía ocupar el Ejecutivo en caso de que el presidente se ausentara; y el otro presidido por Félix Zuloaga, a quien una junta de representantes había electo presidente. El primero defendería el orden constitucional, mientras el segundo se encaminaría a su destrucción.
 
Presidencia de Benito Juárez
Hacia 1861, el Poder Legislativo había inclinado el peso de la balanza a su favor constituyéndose sin duda en la fuerza política más importante del momento, por encima incluso del Ejecutivo. Juárez, por su parte, necesitaba triunfar en las elecciones para poder gobernar dentro del orden constitucional. Tras una votación muy cerrada, el gobierno juarista apenas salvó su existencia, pues con unos votos de diferencia, se hubiera destituido al Ejecutivo. El Congreso declaró presidente constitucional a Benito Juárez.
 
Maximiliano en México
Con el aval y el apoyo del ejército francés, Maximiliano aceptó llevar a cabo la riesgosa empresa que se le ofrecía, siempre y cuando se lograse reordenar al país. Para ello el 10 de abril de 1864, en el castillo de Miramar, fue proclamado oficialmente Emperador de México, y para finales de mayo de ese mismo año, Maximiliano, de 32 años, y su esposa la emperatriz Carlota, de 24, arribaron al puerto de Veracruz para emprender una aventura de la que saldrían muy mal librados.
 
Maximiliano entre conservadores y liberales
Maximiliano encontró en los conservadores una fuerte oposición a su política liberal y en los liberales un enemigo terrible por representar a los invasores y, por ende, el ataque a la soberanía y a las instituciones. Y si bien el ejército francés había logrado que la Regencia gobernara en varios estados, nunca logró tener control absoluto sobre todo el país. Cuando el ejército desocupaba alguna ciudad, grupos liberales la recuperaban de inmediato para su causa. Para su desgracia, al término de la guerra civil en Estados Unidos, en 1866, Maximiliano supo que Napoleón había decidido retirarle su apoyo militar por así convenir a sus intereses amén de que en su propio país se ponía en tela de juicio la intervención, no sólo por el hecho mismo, sino por el costo tan oneroso que representaba para Francia.
 
Juárez y el triunfo de la República
Hacia 1867 Juárez había recuperado para la causa liberal varias de las plazas ocupadas por los imperialistas, llegando incluso a San Luis Potosí, donde esperó para recuperar el centro del país. Si la república había perdido hombres durante la lucha, en este momento figuraban en sus filas políticos de la talla del coronel Porfirio Díaz, cuya labor durante la guerra contra Francia sería muy destacada, sobre todo, en el sitio y toma de la ciudad de Puebla, que lo convirtió en el famoso "Héroe del 2 de abril." Gradualmente los jefes militares fueron ganando terreno y al capitular Querétaro, Maximiliano fue aprehendido y luego de un juicio sumario, fue encontrado culpable de traición y sentenciado a morir fusilado. Con su muerte se puso fin a una de las etapas más penosas de historia de México, pero también a una de las más gloriosas.
 
 
El Porfiriato
 
La dictadura de Porfirio Díaz sólo fue interrumpida por cuatro años de gobierno de Manuel González, quien era amigo del dictador. En este tiempo, llamado porfiriato, Mexico tuvo una cultura con gran influencia francesa.
En este período las Leyes de Reforma (en especial la Ley Lerdo) sirvieron de marco para favorecer la concentración de tierras en manos de unos pocos terratenientes.
 
Los campesinos eran enganchados para trabajar en las haciendas, y algunos grupos indígenas que se mostraban particularmente rebeldes, como los yaquis y los mayas, fueron desterrados de sus lugares de origen y obligados a trabajar hasta la muerte en lugares como Valle Nacional, el valle del río Yaqui o Yucatán.
 
El gobierno de Díaz favoreció la inversión extranjera. La cabeza de este plan de desarrollo económico fue José Yves Limantour, de ascendencia francesa y miembro del grupo de los Científicos. La mayor parte del capital invertido en México era francés, y en importancia seguían las inversiones inglesas, estadounidenses, alemanas y españolas. Minas, petróleo, ferrocarril, textiles, plantaciones de azúcar: todo ello estaba en manos de extranjeros. Aparentemente el país prosperaba, creando estabilidad economica en el pais a pesar de la misera en ciertos sectores de la sociedad. Por ello, cuando en la famosa entrevista Díaz-Creelman, el dictador señaló que México estaba listo para la democracia, algunos personajes le tomaron la palabra y se presentaron a las elecciones de 1910, algunos dias después de la postulación de Francisco I. Madero fue encarcelado en San Luis Potosí, en este mismo año se publicó el plan de San Luis iniciando asi la Revolución Mexicana.
 
Siglo XX
 
El siglo XX mexicano comienza con la Revolución. Como se menciona, Díaz había convocado a elecciones para elegir a su sucesor, de las que salió victoriosa compuesta por Madero y José María Pino Suárez, del Partido Antirreeleccionista. Sin embargo, Díaz desconoció el resultado de las votaciones. Como reacción, Madero llamó al levantamiento armado por medio del Plan de San Luis. Al llamado se levantaron numerosos grupos de las más diversas clases sociales y elaborando las más variadas banderas sociales: en el noroeste, Álvaro Obregón encabezó la revuelta de los pequeña clase media campesina, en Chihuahua Francisco Villa huyendo de la persecucion encabezaba un regimiento formado por ganaderos; en Coahuila, Venustiano Carranza representaba a los hacendados; y en el estado de Morelos, Emiliano Zapata y sus tropas de indígenas reclamaban el reparto agrario. Díaz finalmente dimitió el 24 de mayo de 1911. Salió voluntariamente del país siete días más tarde, a bordo del vapor Ypiranga, con rumbo a Francia, en donde le fue entregado el sable de Napoleon III por haberse destacado como estratega militar no puede estar en mejores manos. Murió y fue sepultado en Francia.
 
Mientras tanto, el Congreso nombró como interino al señor Francisco León de la Barra (porfirista), que entregó la presidencia a Madero en noviembre de 1911. En febrero de 1913, Victoriano Huerta dio un golpe de Estado contra Madero, a quien mandó asesinar junto con Pino Suárez en la "Decena Trágica", y gobernó como dictador hasta 1914. En el bando revolucionario también había disputas: por ejemplo, Zapata había desconocido a Madero porque sintió que lo había traicionado al no haber iniciado el reparto agrario. A la muerte de Madero, las facciones revolucionarias se levantaron en armas contra el usurpador, y lo derrocaron, quedando como presidente Venustiano Carranza. A éste correspondió promulgar la Constitución que rige actualmente en México, y que incorporó varias de las demandas sociales reivindicadas por los movimientos revolucionarios y sus antecesores (jornada de ocho horas, libertad de culto, salario mínimo, reparto agrario, nacionalización de los recursos naturales, etc). Mientras tanto, el ejército revolucionario se dividió en dos facciones: una, encabezada por Carranza y Obregón, moderada y vinculada con los intereses de la burguesía norteña; y la otra, con Zapata y Villa, más radicales y vinculados con los intereses de los campesinos. Los vencedores fueron los primeros, Zapata fue asesinado en Chinameca en 1919, y cuatro años más tarde la misma suerte tuvo Villa. Con la llegada de Obregón al poder en 1920, varios de los artículos constitucionales fueron puestos en vigor.
 
Entre las consecuencias de ello está la Guerra Cristera, que enfrentó a tropas campesinas alentadas por la jerarquía católica contra el ejército federal. Obregón fue sucedido en el cargo por Plutarco Elías Calles, quien opinaba que la Revolución había de perpetuarse en instituciones y formó, en marzo de 1929, el Partido Nacional Revolucionario, primer antecedente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) (que dominaría la escena política hasta el 2000). Calles fundó el Banco de México y puso fin a la Cristiada, llegando a un acuerdo con el clero. Al final de su período, Obregón se reeligió, pero fue asesinado en San Ángel antes de tomar posesión. Siguieron tres presidentes que gobernaron dos años cada uno y que fueron títeres de Calles, a quien se acusa de haber planeado el asesinato de Obregón. Durante este período, conocido como Maximato, México enfrentó la resaca de la crisis de 1929 y perdió la soberanía sobre un territorio lejano y casi desconocido: la Isla de la Pasión, que pasó a manos francesas.
 
Lázaro Cárdenas, el presidente electo para el primer período sexenal de la historia de México (1934-1940), desterró a Calles, apoyado en su amplia popularidad entre la población más pobre y mayoritaria. Dio gran impulso a la educación ("socialista") y al reparto de tierras. Es recordado por la expropiación petrolera, acontecida el 18 de marzo de 1938, y por la nacionalización de los ferrocarriles. No obstante que inició con un impulso radical, el gobierno de Cárdenas al final debió moderarse por el contexto de crisis económica derivado de los pagos de las nacionalizaciones. Su sucesor, Manuel Ávila Camacho, frenó el reparto agrario, concilió con la naciente clase burguesa industrial y enfrentó el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Miguel Alemán le sucedió, siendo el primer presidente de México en la época priísta que no era militar. Después gobernó Ruiz Cortines, bajo el sexenio del cual se le dio derecho de voto a la mujer.
 
López Mateos, quien le sucedió, logró en México un fuerte progreso económico, además de la nacionalización de la energía eléctrica. Se puede calificar al gobierno de Díaz Ordaz como autoritario, ya que durante su gobierno se dieron varias manifestaciones sociales, particularmente la huelga estudiantil de 1968 que culminó en la matanza de Tlatelolco el 2 de octubre de ese año, causada por el impacto socialista y por civiles armados. Luis Echeverría, quien fuera Secretario de Gobernación en ese sexenio, fue el siguiente Presidente, el cual quiso identificarse con una imagen de izquierda política. De allí siguió José López Portillo; durante su gobierno se desató una gran crisis económica a raíz de la nacionalización bancaria; sin embargo, fue también en su gobierno que la política de exploración petrolera logró el descubrimiento del yacimiento petrolero de Cantarell, del cual se extrae hasta la fecha gran parte del petróleo mexicano que aporta 40 centavos por cada peso del presupuesto nacional.
 
Finalmente Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo forman lo que se llamó el periodo del neoliberalismo, en el que México sufrió una devaluación permanente del peso. Durante la décadas de 1950-1960 hubo numerosas protestas y peticiones de ampliaciones de libertad y derechos, como la rebelión de ferrocarrileros que azotó los estados de Sinaloa comandada por Germán Ruelas, Nayarit comandada por Miguel Gómez y en Jalisco por Antonio Hernández. También algunos civiles levantaron protesta por la falta de democracia y esto originó cierta represión, como la matanza a los manifestantes de Tlatelolco en 1968. Por otro lado, se reabrió el debate sobre la economía mexicana y se comenzaron a vender más de 750 empresas del Estado a la iniciativa privada nacional y extranjera, las llamadas privatizaciones.
 
 El 1 de enero de 1994 al entrar en vigor el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá aparece en escena el Ejército Zapatista de Liberación Nacional el cual afirma buscar, mediante armas originalmente y en la actualidad con diálogo, desarrollar a los olvidados y pobres pueblos indígenas, habituales blancos de violaciones, torturas y asesinatos por parte de militares y paramilitares
 
 
Siglo XXIEn el año 2000 México vive por primera vez, tras 71 años de gobiernos priístas, la alternancia política cuando una alianza de los partidos Acción Nacional y Verde Ecologista de México derrotó al PRI en las elecciones presidenciales. Vicente Fox, proveniente de un partido de derecha, es elegido presidente de la Nación en mitad de un movimiento de éxodo muy grande hacia Estados Unidos debido a la crisis económica y la falta de empleo.
En 2006 tras las elecciones generales del 2 de julio, Felipe Calderón Hinojosa es electo presidente de México. El ciudadano Andrés Manuel López Obrador, candidato por la izquierda a la presidencia de la Nación, desconoce los resultados electorales anunciados por el Instituto Federal Electoral y acusa de fraude al presidente Vicente Fox. La Ciudad de México, se ve paralizada por una manifestación de resistencia civil pacifica, patrocinada por el gobierno de la Capital (también de izquierda), argumentando que los votos apuntados en las urnas no coincidían con los datos repartidos por el gobierno, como finales.
 
Finalmente la diferencia mínima entre ambos partidos deriva en la Declaratoria Oficial de Presidente Electo por el Tribunal Electoral del Poder judicial de la Federación al ciudadano Felipe de Jesús Calderón Hinojosa presidente electo de los Estados Unidos Mexicanos para el período del 1 de diciembre del año 2006 al 30 de noviembre del año 2012.
 
En Oaxaca un movimiento de maestros cuya petición esencial era la destitución del titular del ejecutivo del gobierno del estado, Ulises Ruiz, conforma la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), lo cual desata un conflicto que desemboca en la intervención de la policía federal, así como la represión y detención de varios de líderes populares, quienes son encarcelados en prisiones de máxima seguridad.
 
En los primeros días de su gobierno, Felipe Calderón cumple su promesa de mano dura e inicia una serie de acciones en contra del llamado crimen organizado y el narcotráfico, en la que se moviliza a un número considerable de elementos militares, a quienes sube el sueldo y pide lealtad, hacia los focos de acción de dichos grupos dentro del país. Sin embargo, se limita en su lucha contra la Impunidad y la Corrupción.
 
 
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